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Cartelería digital

Qué es la cartelería digital y qué necesitás para empezar

Una pantalla que muestra lo que vos decidís, y que se actualiza desde internet sin que nadie la toque.

Eso es todo. En lugar de imprimir un cartel y ponerlo en la vidriera, mostrás el mismo mensaje en una pantalla y lo cambiás cuando querés, desde donde estés. El resto de esta página es cómo se hace y qué hace falta.

Pantalla en la vidriera de un comercio mostrando una promoción

La misma vidriera, sin imprimir nada y sin volver a pegar un cartel.

Para empezar

Tres cosas, y una ya la tenés

No hace falta comprar equipamiento caro para probar.

1

Una pantalla

Sirve un televisor común. No hace falta una pantalla profesional para empezar: la diferencia aparece recién cuando la pantalla tiene que estar encendida las 24 horas o le pega el sol de frente.

2

Un equipo que la maneje

Un aparato chico conectado a la pantalla por HDMI: una Raspberry Pi, una mini PC o una computadora que ya no uses. Es lo que reproduce el contenido.

3

Internet, para mandar el contenido

Hace falta para que el contenido llegue al equipo, no para que se vea. Una vez descargado, la pantalla sigue funcionando aunque la conexión se caiga.

Qué se puede mostrar

No es sólo un cartel que cambia

Una pantalla puede mezclar todo esto en la misma secuencia.
Fotos y videos

Lo que ya tenés, o piezas nuevas hechas en la plataforma.

Listas de YouTube

Un video puntual o una lista entera, que se reproduce en secuencia.

Streaming en vivo

Un canal de Twitch, Kick o Vimeo, en directo.

Carta o lista de precios

Una grilla que editás y se actualiza sola en la pantalla.

Encima de todo lo demás

Un zócalo con el horario, el logo en una esquina, un reloj, un QR para reservar o un texto que se desplaza.

Pantalla de una cafetería mostrando la carta con precios

La carta cambia de precio sin volver a imprimirla, y sin que nadie toque la pantalla.

Cómo se actualiza

Desde el navegador, en segundos

Esté la pantalla a tres metros o en otra provincia.

Cambiás lo que se ve desde la computadora o el teléfono y la pantalla se actualiza sola. Y si tenés varias, no hay que repetir el trabajo en cada una: se arma una vez y se muestra en todas.

Tres sucursales mostrando la misma promoción en sus vidrieras al mismo tiempo

Tres sucursales, la misma promoción, un solo cambio.

Lo que no vas a tener que hacer

La parte que nadie cuenta

Una pantalla en un local no falla el día que la instalás: falla el martes a la tarde, cuando no hay nadie.
Si se corta internet, sigue andando

El contenido queda descargado en el equipo. La conexión hace falta para mandarle cosas nuevas, no para que reproduzca lo que ya tiene. Desde el panel se ve cuánto lleva descargado cada pantalla.

Si se corta la luz, vuelve solo

Al recuperar la corriente el equipo arranca, se reconecta y sigue donde estaba. No hay que volver a vincular la pantalla ni ir hasta el lugar a tocar nada.

Si una pantalla falla, las otras siguen

Cuando un mismo equipo maneja dos pantallas y una da problemas, la otra no se cae con ella: la que falló se reintenta sola hasta volver.

Se ajusta al equipo que tengas

El reproductor mide la memoria del aparato y acomoda solo su forma de trabajar. En una Raspberry chica va más conservador; en una máquina grande aprovecha todo. No hay nada que configurar.

Cuánto cuesta

Se paga por canal, no por pantalla

Un canal es lo que se muestra. Las pantallas que lo muestran son ilimitadas.

Tres vidrieras con la misma promoción son un canal, no tres licencias. Es la diferencia con la mayoría, que cobra por cada equipo conectado.

Preguntas frecuentes

Es mostrar contenido en pantallas en lugar de en carteles impresos, y poder cambiarlo cuando querés desde internet. Se usa en vidrieras, locales, salas de espera, oficinas y eventos.

Sí, para empezar sirve. Un televisor hogareño alcanza para la mayoría de los casos. Las pantallas profesionales se justifican cuando tienen que estar encendidas todo el día todos los días, o cuando les da el sol de frente.

No. Internet hace falta para mandarle contenido nuevo a la pantalla. Una vez descargado, sigue reproduciendo aunque la conexión se caiga.

Sí, y es la forma más común de usarlo. Se arma una vez y se muestra en todas las pantallas que quieras: se paga por lo que mostrás, no por cuántos equipos tengas conectados.

Sí. Hay una grilla de precios que editás como una planilla y se actualiza en la pantalla, sin rehacer la imagen.

No. Se puede empezar con fotos o videos que ya tengas, y la plataforma genera las piezas con inteligencia artificial si no tenés nada hecho.

Depende del plan, y se cobra por canal —lo que se muestra— y no por cada pantalla. Los precios están publicados por país en la página de precios.

Hasta acá, lo que casi todos llaman cartelería digital

Tenelo hace además otras tres cosas, y son las que suelen decidir: crea el contenido, lo programa por horario con constancia de que salió, y controla todas las pantallas a distancia desde un solo lugar.